Empínate y alza, Madre de la Patria.

Escultura de Mariana Grajales en Cementerio Santa Ifigenia

“La historia de Cuba necesita de nuevos cultos”, afirmaba el historiador de la ciudad de La Habana, Eusebio Leal Spengler la mañana del 10 de octubre de 2017, cuando la historia se daba cita en Santa Ifigenia para homenajear el pasado y preservar el futuro.

No pudo la patria refrenar el deseo de congregar a sus hijos, e incluso a sus padres, en una mítica reunión que fue más que culto, oficio y deber. Urgía el rescate de los próceres de la Patria, urgía la sagrada inmortalización de los que llevaron sobre sus hombros el porvenir de una Revolución tan alta como las estrellas.