VAJILLA ¨TREBOL¨ DISEÑO 100% CUBANO HISTORIA VIVA

“A menudo los hijos se nos parecen…”, dice Serrat y nos acaricia el alma. Así sucede al recordar nuestros primeros proyectos, donde ubico a la vajilla “TREBOL”, mi satisfacción primera, fruto de la juventud y los pasos tempranos por un diseño que se fundaba bajo los preceptos bauhasianos donde “la forma sigue a la función”.

En 1990 cursábamos el 4to año de la carrera, y el Coppelia aún era el oasis de todos, refugio de enamorados, amigos, estudiantes, familias enteras y poetas solitarios. “Síguelo con dos de fresa” se escuchaba desde las canchas, mientras te sentabas en la silla de alambrón, interpretación de la pieza icónica de Harry Bertoia, o te deleitabas con el cromatismo a cuadros de los manteles y uniformes, creados por el diseñador Fernando Ayuso, fundador también del ISDI. Para los que aprendíamos a leer la cultura material de nuestro entorno, el Coppelia era un escenario de vanguardia estética, orquestado por el arquitecto Mario Girona, quién en 1966 recibió el encargo de esta heladería inmensa en y para el corazón de La Habana, que atendería a más de 30 000 clientes por día. Ya para mi época de estudiante, apenas quedaban rastros de la primera vajilla de acero inoxidable, de excelente factura y óptimas propiedades de uso. Para ese entonces, el servicio se efectuaba en piezas de aluminio, plástico, vidrio, o combinados, según la existencia del momento.

Surge así la idea de desarrollar, como trabajo de cierre de semestre, una vajilla cerámica, factible a producir en Isla de la Juventud, en cuya Fábrica realizábamos las prácticas laborales y donde las posibilidades tecnológicas parecían no tener límites.

La esfera, bien “boleada” por ese entonces, fue el recurso formal de inicio, pues el número de estas definía la variedad en la oferta: arlequín, jimagua, ensalada, suero, sunday, tres gracias … Este último, tal vez por ser el preferido, marcó la composición de trébol, que luego dio nombre al conjunto. Amparado por una materia prima de alta dureza y calidad, y con todas las garantías para la higiene y resistencia al impacto, el diseño del sistema incorporaba, como valor agregado, una atención diferenciada a cada oferta de platos típicos de la notable heladería, estructurado con unidad formal y matriz de modularidad. El estudio riguroso de las capacidades y volúmenes, los agarres, las exigencias para el vertido, las condicionantes de mantenimiento y almacenamiento, todo ello fruto del ejercicio y conducción docente de alto nivel, habla de una conciencia hacia la cultura del detalle, tan evocada por estos días en nuestro País.

En 1992, momento en que nos encontrábamos trabajando en el servicio social dentro de la Industria Cerámica “La Botija”, decidimos ajustar y mejorar este diseño, haciendo equipo con Evelyn Fernández y Gustavo Rodríguez, aportando resultados superiores tanto en las pruebas de uso como en su aspecto estético. El diseño y resultado de la producción demostró que podía ser factible llevarlo a escala industrial.

La suerte de este producto se ha reducido a su visualización y reconocimiento formal. En 1992 la vajilla ¨TREBOL¨, que ya había recibido Mención en los Premios Anuales de Diseño en 1990, fue seleccionada como representación del diseño cubano, para una exposición de productos industriales nacionales en EXPOCUBA, donde fue exhibida por dos años. Un cuarto de siglo después, participa en la muestra ¨Convergencias¨ 2018 en la Galería Factoría Habana y ¨Fuego Fatuo¨ en el Museo Nacional de la Cerámica Contemporánea Cubana 2019.

Precisamente en junio de 2019, la heladería reabre sus puertas luego de una remodelación necesaria. El tema de la vajilla se abordó con tres sistemas importados en cristal, melamina y acero inoxidable, que conviven con una serie de piezas de plástico no termoestable, que no garantiza la higiene necesaria para este tipo de servicio. Sin un diseño adecuado ni garantías de sustitución, en un momento donde se habla de reducción máxima de importaciones, la vajilla de Coppelia sigue siendo un tema pendiente por resolver.

De nuevo, nuestra cerámica, fruto de recursos naturales, tecnológicos y humanos, está a la espera de ser convocada, para estos y otros tantos temas, que de ser abordados con las competencias profesionales precisas, aportaría, además de lo económico, orgullo de NACIÓN.

autor-diseñador LR-1990

 

Categoría: 

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No HTML tags allowed.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.