LESCAY EXHIBE EN LA CASA DEL CARIBE
Publicado por Fundación Caguayo el Sáb, 07/04/2015 - 10:38
No caben dudas que la emoción es una acentuación del arte. Y es grande la carga emotiva de estos apuntes que traspasan los umbrales de lo real convencional, de lo cotidiano, para colocarnos en un estado ontológico de la historia de la humanidad, en una resurrección del mito del pecado original con la consiguiente expulsión del paraíso, a través de una situación eminentemente erótica, pero no menos fantástica.
“Amándonos” es un estilo atrevido y vigoroso, caligráfico y sutil a la vez. Los trazos- huellas recorridos estructuran las formas de un eros que se me antoja abrasador. El viaje interior es la pasión que anima dichas formas.
El papel de arroz es receptivo, casi paternal con la pintura que la absorbe y permite que la mancha o estampa se expanda formando nuevas áreas en segundos planos que contrarrestan la supuesta planimetría de los dibujos. Supuesta porque los imaginados amantes levitan sobre lo impoluto en una especie de lasitud que a todos nos inunda.
Las obras son una explosión, en ellas estallan las fuerzas de la vida, son el nacimiento de la naturaleza a través de las esencias. En ellas se yuxtaponen velos de significado que se van narrando o desnudando de obra en obra, al movilizar la carga erótica a nivel celular o atómico que estremecen sus límites, dejando al espectador sumido en una especie de azoramiento.
Esta interpretación enfatiza en la sensualidad y la incitación que lo convierte en una experiencia de vida que despierta los deseos. El erotismo está presente en las formas voluptuosas que diseñan los espacios, convertidos en cuerpos resolutos que descansan con la simulación de un ser fiable, mas oculta con perverso artificio su verdadero temperamento, enigmático, destructivo e impredecible.
Palabras: Gretchen Laborde Delgado
Category:
Añadir nuevo comentario