“Ideas en formas” desde la sutileza del diseño
Los antecedentes pueden constituir acontecimientos aislados o experiencias que marcan la continuidad de proyectos.
5 de enero de 2020
Por: Surisday Reyes Martínez
Los antecedentes pueden constituir acontecimientos aislados o experiencias que marcan la continuidad de proyectos. Lo cierto es que son parte de la historia y por demás imprescindibles. Fuego Fatuo, dentro de la II Bienal de Diseño de La Habana 2019, no fue un hecho fortuito; con toda intención permitió la posibilidad real de que el Museo Nacional de la Cerámica Contemporánea Cubana fungiera como una de las sedes del mega evento y se abriera así una relación entre el diseño y la manifestación cerámica.
La institución se convirtió en el lugar que diera especial acogida a las piezas únicas de cerámica —diseñadas y producidas entre 1990 y 1994— en las fábricas de la Isla de la Juventud. Resultó interesante vincular las más variadas tipologías del diseño de cerámica utilitaria a la propia labor museológica que, si bien promueve la manifestación en su expresión artística, también se nutre del quehacer desarrollado por diseñadores, arquitectos, artesanos y creadores.
La intensa dinámica generada por esta exposición no solo fue pretexto para un debate que trascendió el plano puramente estético, sino que también propició la alianza entre el Museo y la Fundación Caguayo para las Artes Monumentales y Aplicadas. De modo que un año después incentivó además dar continuidad a proyectos comunes como el de concebir la convocatoria al I Concurso Nacional de cerámica utilitaria «Ideas en formas». El 2020 comenzó con una pluralidad de acciones en pos de promover el aniversario 30 de fundación del Museo, un espacio creativo que atesora, exhibe y promueve esta disciplina del arte, y el concurso fue la primera iniciativa que lograra realizarse en sus predios.
La intensa dinámica generada por esta exposición no solo fue pretexto para un debate que trascendió el plano puramente estético, sino que también propició la alianza entre el Museo y la Fundación Caguayo para las Artes Monumentales y Aplicadas. De modo que un año después incentivó además dar continuidad a proyectos comunes como el de concebir la convocatoria al I Concurso Nacional de cerámica utilitaria «Ideas en formas». El 2020 comenzó con una pluralidad de acciones en pos de promover el aniversario 30 de fundación del Museo, un espacio creativo que atesora, exhibe y promueve esta disciplina del arte, y el concurso fue la primera iniciativa que lograra realizarse en sus predios.
Quiso el azar que el 31 de julio, en el escenario inaugural de la primera edición del certamen Ideas en formas se honrara la memoria de Eusebio Leal Spengler, gran intelectual, historiador y maestro por excelencia. Fiel defensor del patrimonio, el arte y la cultura en toda su dimensión. Alguien que expresara: “Hay una necesidad de transmitir a todas las generaciones ese culto a la belleza. Para ello el diseño debe entrar en el universo del hogar (…)”[1] No hay frase más acertada que mejor defina la esencia de esta muestra itinerante Ideas en formas, devenida una oportunidad para apreciar el diseño cerámico en diversidad de posibilidades tipológicas y funcionales que oxigenan, renuevan y aportan. El concurso convocaba a todos los creadores del país a desarrollar propuestas de diseño de productos utilitarios con alto valor estético con el propósito final de estimular su presencia en los escenarios cotidianos cubanos.
A modo de estadística, ineludible en estos eventos, es preciso señalar la participación de autores de Santiago de Cuba, Las Tunas, Ciego de Ávila, Camagüey, Matanzas, Isla de la Juventud y La Habana. Se presentaron un total de sesenta y tres proyectos, en su mayoría individuales y, en menor medida, como grupos de creación. Hubo una notable presencia del Instituto Superior de Diseño (ISDi). Ceramistas, diseñadores, artesanos y artistas pusieron empeño para materializar sus ideas.
El jurado estuvo integrado por especialistas del diseño industrial, la tecnología cerámica y el arte: Lourdes León (Arquitecta); Oneida Pereyó Medina (Tecnóloga del Taller de Cerámica de la Fundación Caguayo en Santiago de Cuba); Milvia Pérez (Diseñadora Industrial y Decana de la Facultad de Diseño Industrial del ISDi); Teresa Sánchez Bravo (Licenciada en Cerámica Escultórica y artista visual) y Luis Ramírez Jiménez (Diseñador Industrial y Vicepresidente de la Fundación Caguayo).
Estos profesionales consideraron indicadores como creatividad e innovación, valor estético, valor funcional, factibilidad productiva, valores culturales y atractivo comercial para valorar las piezas en competición. Una primera selección, a partir del riguroso análisis de tales criterios aplicados al producto o sistema de productos concursantes, permitió decidir los finalistas. De la nómina de trece propuestas escogidas se concedieron cinco Menciones y el Premio Único. En sentido general, hubo notable presencia de objetos de uso doméstico, pero con una nueva visualidad al apostar por otras formas, elementos decorativos y presupuestos técnicos que, de conjunto, asumen el riesgo de la experimentación.
Las Menciones fueron para dos proyectos colectivos y tres propuestas individuales. La Colección PETIT, contenedores de perfumes de Jesús Mariño Silva, Jany Mariño Bermúdez y Harold Mariño Bermúdez es destacable por la coherente relación estética–función. Su viabilidad productiva posibilita bajos costos de producción; a lo que se suma la permeabilidad del material y el sellado que garantizan la hermeticidad necesaria para este tipo de envase. Del grupo Barro sin berro, el conjunto Mega tazones de Jorge Armando Acosta, Maday Acosta, Didier Acosta y Zoraida Posada se distingue por la adecuada aplicación de la técnica de decoración sobre cubierta, que empleó sencillos motivos, lo que permite ediciones seriadas de carácter limitado.
Fue singular Ojo de agua, losa decorativa para espejos de agua de Maité Duménigo Bordón por sus diversas posibilidades de uso como enchape de superficies interiores y exteriores. Su simetría e irregularidad hacen posible disímiles expresiones estéticas al combinar las losas en un gran formato. Además, la técnica de prensado para su ejecución permite una alta productividad.(img.3) Es igualmente interesante I love eat, set de recipientes cerámicos de Elisa García Isidrón, que parte de un motivo geométrico simple para contener alimentos en pequeñas porciones. La combinación de sus elementos genera una atractiva visualidad según su disposición; y la realización por vaciado facilita su producción seriada de forma sencilla y económica. (img.4)Por último, Jarrones Corax, sistema de recipientes multiuso de Damián Colmines Guerra, presenta una forma orgánica que posibilita el acoplamiento entre las partes del sistema, una expresión estética coherente entre sus piezas y tiene un carácter multifuncional.
Se atribuyó el Premio Único a Tostonera del grupo Medio Punto, integrado por Adrián García Álvarez, Sandra Quintana Echemendía y Arantxa Sánchez Puentes. Esta proposición logra resolver desde el diseño —a partir de una forma geométrica básica— una necesidad típica de la cotidianidad cubana. Precisa una fácil adecuación a procesos tecnológicos que garantizan gran productividad. Cabe enfatizar en la alta dosis de originalidad, creatividad e innovación que caracteriza este producto. En esencia, no solo despierta, sino que incentiva un deseo.
Este I Concurso Nacional de cerámica utilitaria Ideas en formas ha tenido la particularidad de permitir el cierre del ciclo habitual que atraviesa por la conceptualización, ejecución y comercialización de la propuesta al garantizar la producción seriada de la pieza ganadora en el taller de cerámica de la Fundación Caguayo en Santiago de Cuba. De ahí que constituya también una oportunidad para seguir los procesos de concepción del proyecto laureado con el Premio Único. Esperemos que en el menor tiempo posible pueda estar al alcance de todos.
Visibilizar tan atractivas y pertinentes soluciones dentro de la variante utilitaria en el diseño cerámico contemporáneo ha sido una de las premisas de este trabajo en nuestro Museo. La invitación ha quedado abierta para visitar la muestra, observar los registros fotográficos compartidos en los medios digitales y en otros espacios promocionales. Las piezas resultado de este certamen evidencian proposiciones técnico-artísticas de alta demanda, donde lo útil y lo bello se unen desde la sutileza del diseño.
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